El pasado martes tuvo lugar la mesa redonda «Periodismo emprendedor» en Matadero Madrid. Para el que no pudiese asistir y no sea muy amigo de seguir los hashtags de las charlas porque al final sólo se entera de leads fuera de contexto, ahí van unas cuantas reflexiones que se pusieron sobre la mesa. No he podido evitar dispersarme hacia otros temas. Espero que sean de vuestro interés.

La situación de PRISA

El encuentro tuvo lugar el mismo día que el grupo PRISA presentó las cifras del ERE que pronto consumará en El País: el recorte de una tercera parte de la plantilla (el despido de 128 trabajadores, más 21 prejubilaciones para mayores de 59 años) y una reducción salarial del 15 % para el resto de empleados. Los ponentes no pasaron por alto la coincidencia.

«Lo que parecía imposible ha llegado», anunció Nemesio Rodríguez, vicesecretario de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM): el periódico de información general más vendido en nuestro país se enfrenta a un proceso que poco tiene que ver con la crisis financiera y publicitaria. Como revela El Confidencial, y como un compañero de El País me contaba con rabia hace unos días, el diario no ha generado pérdidas desde que comenzó la crisis. Sí que es cierto que ya no recauda más de 100 millones al año como hacía antes de 2008, pero en el primer semestre de 2012 ha logrado un resultado positivo de 820.000 euros.

«Los ERES no sirven para nada, expulsan talento y no lo sustituyen», explicó Rodríguez, y la incorporación de jóvenes a las redacciones, si es que se produce, no cubre las «vacantes de experiencia» que dejan los profesionales más antiguos. Eso sí, salen más baratos. La presidenta de la FAPE, Elsa González, destacó que los recortes se ceban con los veteranos e «interrumpen la carrera de aprendizaje del oficio». También anunció la inminente publicación de un manifiesto en defensa del periodismo. El documento fue difundido ayer, y el hashtag #soyperiodista se convirtió en trending topic.

Los expedientes de regulación de empleo son el resultado de «directores que no tienen ideas» y «siempre parten de una mentira», señaló el vicesecretario de la APM. Las empresas empiezan negando el ERE, y meses más tarde lo ejecutan. Entre enero y julio se han comunicado/autorizado cerca de 20.000 expedientes, 8.000 más que en el mismo periodo de 2011, y se han duplicado los no pactados. Los datos proceden del último Boletín de Estadísticas Laborales del Ministerio de Empleo y Seguridad Social (actualizado el 4 de octubre).

Borrón y cuenta nueva

«Gracias a un ERE voy a hacer lo que quiero hacer». Javier Galán, miembro de la Junta Directiva de la APM y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, revelaba el principal motivo que empuja a los periodistas a emprender. Es triste, pero es así: nadie en su sano juicio cambiaría un puesto de trabajo bien remunerado en un medio de comunicación para tirarse a la piscina de un proyecto personal de incierta rentabilidad económica. Al menos no ahora.

Y una vez en el agua… «suena mal que digamos que con un proyecto periodístico queremos ganar dinero. Hay que cambiar esa forma de pensar: los periodistas no somos una ONG». Puede que nos hayamos ganado a pulso esta imagen, ya que, recordó Galán, «somos la única profesión que está dispuesta a pagar por trabajar». Que se lo digan a los reporteros freelance y, sin ir tan lejos, a los periodistas que tendrán que pagar 30 euros por acreditarse para cubrir la SEMINCI, el festival de cine de Valladolid.

El cierre de La Voz de Jerez llevó a Pepa Pacheco, presidenta de la Asociación de la Prensa de Jerez (APJ) y ex redactora del periódico de Vocento, a lanzar junto a sus compañeros un digital de contenido hiperlocal, Reporteros Jerez. Un proyecto nacido de las ganas, pero también de la necesidad, y una forma de elaborar un producto más personal: «Yo no estaba del todo orgullosa del periodismo que se hacía en la gran corporación en la que estaba (Vocento, editora del diario ABC)». Se refería, como no, a las presiones políticas y publicitarias. «Tenemos que asumir que los medios de comunicación son nuestros y no de los empresarios», reivindicaba Javier Galán minutos antes. Más quisiéramos.

Pedro de Alzaga, cofundador de Cuarto Poder, aseguró que una de las ventajas de las iniciativas independientes es que «no tendrán a un barbudo que se lleve la mitad de la caja y diga: “Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”». También vaticinó el fin de los grandes medios, aunque entiendo que sólo se refiere a la prensa, porque en España dos grandes corporaciones se reparten el mercado televisivo. Y con el declive de TVE pronto se harán con toda la audiencia.

Señas de identidad

Juan Luis Manfredi, periodista y profesor de la Universidad de Castilla La Mancha, señaló las cinco características que reúnen los proyectos puestos en marcha por periodistas emprendedores: el buen diseño, su origen digital, su orientación hacia la comunidad, la identidad propia («no son subproductos del papel») y la orientación hacia la marca personal. Estas señas los alejan de los digitales de El País, El Mundo o ABC, páginas aderezadas con links, vídeos y redes sociales, pero deudoras de sus ediciones impresas. «Quieren hacernos creer que son otra pantalla de papel», señaló Manfredi.

Los nombres propios están en el ADN de plataformas como El Diario (Ignacio Escolar), Periodismo Humano (Javier Bauluz y Juanlu Sánchez) o Cuarto Poder (Pedro de Alzaga y Francisco Frechoso, entre otros). También otra forma de entender la «cultura» del medio, desde mi punto de vista. Y tomo un fragmento de un reportaje publicado en Yorokobu, cuya redactora jefe, Mar Abad, también participó en la charla:

«En la mayoría de las empresas existe una obsesión por que la marca corporativa suplante o anule la identidad de las personas que realizan los proyectos. Yo pienso que reducir la contribución personal al anonimato para gestionar la imagen corporativa en régimen de exclusividad es una fuente de desmotivación que se cobra un alto coste. Las personas que hicieron el trabajo merecen el crédito, no solo por ser los generadores del conocimiento, sino también como responsables de su calidad. La identidad de la empresa debería ser la suma enriquecida de las identidades de sus personas y no un constructo artificial que pretenda suplantarlas».

Amalio Rey, experto en innovación, en «La ética hacker» (nº33 Yorokobu)

Manfredi añadió un dato más. Según un estudio realizado en Alemania en 2008, el 76% del gasto de las redacciones tradicionales no está relacionado con la elaboración de contenidos.

Mar Abad, fundadora de Brands & Roses (compañía que publica Yorokobu), recordó que la publicidad y la venta de ejemplares ya no son las únicas fuentes de ingresos. Se pueden realizar otras actividades dentro del sector para financiar el periodismo. En su caso, la edición de revistas por encargo, la redacción de contenidos para marcas, el diseño de carteles y otros trabajos gráficos; en el de Reporteros Jerez –que también apuestan por la diversificación–, la asesoría de comunicación y las «corresponsalías a la carta».

Para terminar

Sobre la administración de los nuevos medios, los ponentes recomendaron externalizar las tareas no relacionadas con el periodismo –contabilidad y cuestiones legales– y centrarse en las tareas de producción. Alguien desde el público defendió que el periodista emprendedor, como empresario, debe ser el gestor de su propio negocio.

¿Y la financiación? «Amigos que actúan como inversores, cooperativas de periodistas, escasas ayudas públicas…». Faltó solidez en las respuestas. «Emprender, sí, pero ¿con qué dinero?» podría ser el título de la próxima charla.

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CRÉDITOS

Mar Abad @MarAbad

Pedro de Alzaga @palzaga

Javier Galán @FJavier_Galan

Elsa González @ElsaGlezDiaz

Juan Luis Manfredi @juanmanfredi

María José Pacheco @PepaPacheco1

Nemesio Rodríguez @RdrguezNemesio

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