Las páginas que no fueron son como las medallas de plata. Mañana nadie se acordará de ellas. Son buenas, muy buenas incluso. Merecen llegar a la imprenta. Pero una página de oro las apea del podio. Una noticia de última hora, una catástrofe, una muerte, un gol. O bien un matiz editorial. Podría confeccionarse todo un periódico con las páginas que no fueron. No-páginas del 15M, del hedor político de Camps, de la caída de Murdoch. Puede que alguien lo comprase.

Las noticias se asemejan al éxito de las personas. A veces son malas, pero les basta con ser oportunas y llegar a tiempo. Son las noticias de oficio, como los abogados. Otras veces son geniales, de carrera, máster y 3 idiomas, pero la abundancia dicta la supervivencia de unas pocas.

Las hay que nacen para no ser. Su vida es eso, la posibilidad, el fracaso. Me refiero a las páginas, creo.

Mañana será otro día.

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