“Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia”.

Diez razones por las que los periodistas madrileños nos concentraremos el 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa. Vía Asociación de la Prensa de Madrid.

La concentración tendrá lugar a las 12,00 horas, en la explanada del Museo de Arte Público, debajo del puente de Juan Bravo, entre la calle Serrano y el paseo de la Castellana. Se efectuará bajo el lema “Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia”.

1. Porque somos periodistas y nuestro deber es elaborar informaciones veraces, rigurosas, contrastadas y contextualizadas, no simplemente rellenar espacios vacíos en los medios de comunicación.

2. Porque no podemos aceptar ruedas de prensa sin preguntas y debemos acabar de una vez por todas con la estrategia de negar explicaciones a los ciudadanos #sinpreguntasnocobertura.

3. Porque no queremos ser meros distribuidores de información elaborada por los poderes políticos, económicos, culturales, deportivos y de cualquier otro sector.

4. Porque defendemos un periodismo libre de presiones y servidumbres políticas y económicas que nos devuelva la credibilidad ante la ciudadanía.

5. Porque los periodistas queremos asumir, con todas sus consecuencias, nuestro papel de garantes del derecho constitucional de los ciudadanos a una información veraz.

6. Porque demandamos una retribución digna por nuestro trabajo #gratisnotrabajo.

7. Porque no queremos que puestos estructurales de las redacciones sean ocupados por becarios y porque nos oponemos frontalmente a la desaparición de las redacciones de los periodistas experimentados, a los que se reemplaza con contratos de salarios indignos.

8. Porque queremos que se ponga remedio a la destrucción masiva de puestos de trabajo que están aplicando los editores en los medios de comunicación.

9. Porque queremos defendernos del intrusismo en nuestra profesión.

10. Porque rechazamos que los empresarios de los medios de comunicación antepongan los intereses económicos al derecho de los ciudadanos a estar verazmente informados, obviando los principios éticos y deontológicos de la profesión periodística.

Asociación de la Prensa de Madrid, 17 de abril de 2012


Gervasio Sánchez: «Cuando todo se desmorona, aparece lo peor del ser humano»

Gervasio Sánchez (Córdoba, 1959) se ha especializado en documentar el dolor de las guerras. Durante 25 años ha registrado con su cámara las consecuencias de los conflictos más recientes de América Latina, los Balcanes, Asia y África. Ha madurado desde sus primeros viajes «autofinanciados» en los años ochenta hasta la guerra de Bosnia o el genocidio de Ruanda, consagrado ya y acompañado de grandes nombres como Ramón Lobo y Alfonso Armada. Su trabajo le valió el Premio Nacional de Fotografía en 2009.

La enumeración geográfica de sus experiencias no hace justicia a las víctimas de los conflictos que ha presenciado, pero ayuda a hacerse una idea de la conciencia humana adquirida por el fotoperiodista a lo largo del tiempo. «Si no eres capaz de sentir el impacto del dolor de las víctimas, no serás capaz de transmitirlo con decencia», reivindica el cordobés. «En las zonas de conflicto también se hace mal periodismo», advierte.

Gervasio se percató en sus primeros viajes de que la parte más dura de las guerras era el esfuerzo por sobrevivir en mitad del caos. Al principio dirigía su mirada hacia los muertos y los bombardeos; sofocadas sus pasiones iniciales, se ocupó de reflejar la dignidad de los seres humanos que resisten a la violencia. Instantáneas de mutilaciones en Sierra Leona, hombres y mujeres víctimas de minas anti persona que juegan o duermen con sus hijos, madres cargando a sus niños huyendo por los pasos fronterizos de Kosovo. «Estas fotografías cuentan más sobre las consecuencias de la guerra que todas las estadísticas y las declaraciones de los políticos y las organizaciones internacionales», denuncia el fotógrafo, «discursos pomposos, a veces obscenos y absolutamente hipócritas».

El negocio de la guerra

Gervasio ve tanto la paja en el ojo ajeno como la viga del mercado de armas en el propio. Señala a España y recuerda que las guerras del siglo XX no se hicieron con palos y piedras. Su denuncia más célebre sobre este asunto fue durante su discurso de agradecimiento cuando recibió el Premio Ortega y Gasset de Periodismo en 2008. A los representantes institucionales les pitaron los oídos:

«Todos los gobiernos españoles, desde el inicio de la Transición […] permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas», declaró delante de varios ministros y ex ministros. «Me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo».

El pasado jueves 12 de abril, durante su intervención en una charla sobre la guerra de Bosnia celebrada en el Centro de Bellas Artes de Madrid, Gervasio afirmó que para acabar con las guerras «primero hay que terminar con el gran negocio que suponen», y aportó un dato significativo: actualmente la Unión Europea es la máxima exportadora de armas ligeras del mundo.

Independencia profesional

«Siempre he hecho lo que me ha dado la gana porque me lo he pagado de mi bolsillo». Dejó de trabajar de camarero el día antes de cumplir 32 años, «cuando me di cuenta de que ya podía vivir del periodismo», recuerda. Hasta entonces, financiaba sus viajes con lo que ganaba sirviendo paellas en verano. Lejos de acomplejarse, reconoce que le ha dado una libertad de la que carecen los periodistas de los medios «abonados al poder y con diversos intereses».

Apuesta por el periodismo «impertinente» y le molesta que los periodistas empleen el término «equidistancia». Frente a la corrupción política y económica o frente a las guerras «no hay que ser equidistante, hay que ser riguroso». En el segundo caso, además, hay que ser capaz de apartarse de la especulación automática y observar con perspectiva los conflictos. «Cuando todo se desmorona, aparece lo peor del ser humano», asegura. «No nos engañemos, los asesinos son personas como nosotros».

El fotógrafo concluye la entrevista con una frase de Hélder Cámara, conocido arzobispo brasileño defensor de los derechos humanos: «Cuando uno trabaja con el sufrimiento, siempre acaba preñado de dolor». Gervasio intenta no preñarse, en la medida de lo posible. Para ello, vuelve a los lugares donde retrató cuerpos y edificios en ruinas y observa su evolución en el tiempo. Los ríos vuelven a su cauce a pesar del barro. Las víctimas de minas anti persona recuperan su vida y la multiplican en la de sus hijos. «Es lo que me sana mentalmente», reconoce el fotoperiodista.

El Mundo en guerra

En 1898, William Randolph Hearst, editor del New York Journal y padre de la distorsión impresa, precipitó la Guerra de Cuba con un único propósito: multiplicar sus ingresos. La cabecera de Hearst rivalizaba en la calle con la del húngaro Joseph Pulitzer, con quien competía por publicar las noticias más sórdidas y de dudosa credibilidad que atrajesen a los lectores.

Tras la explosión del acorazado estadounidense Maine en la bahía de Cochinos, el empresario vio la oportunidad de rentabilizar una contienda internacional durante meses, y atribuyó el ataque a los españoles. Sin tener pruebas y sin esperar a la investigación oficial, publicó al día siguiente: “La destrucción del Maine fue provocada por un enemigo. Los oficiales de Marina creen que el Maine fue destruido por una mina española”.

El dibujante Frederic Remington fue enviado a La Habana para cubrir la supuesta guerra hispano-norteamericana, pero al llegar allí no había ninguna contienda que ilustrar. Remington informó a Hearst, y éste le respondió con la famosa frase: «Usted deme los dibujos, que yo le daré la guerra». La campaña de acoso y derribo del editor convenció a la población norteamericana de la culpabilidad de España, y la guerra inventada se convirtió en realidad.

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Fotos de la Huelga General 29M

En esta galería de Flickr podéis ver algunas de las fotografías que tomé el día de la Huelga General en el centro de Madrid. Están identificadas con la firma E. Vasconcellos. No hay de las manifestaciones (masivas, le ppese a quien le ppese) porque sólo son de 10.00 a 16.00 horas, aproximadamente.

Si queréis usar alguna de ellas, podéis hacerlo bajo licencia Creative Commons 3.0 (CC BY-NC 3.0).

Los que queman los libros…

Los que queman los libros, los que expulsan y matan a los poetas, saben exactamente lo que hacen. El poder indeterminado de los libros es incalculable. Es indeterminado precisamente porque el mismo libro, la misma página, puede tener efectos totalmente dispares sobre sus lectores. Puede exaltar o envilecer; seducir o asquear; apelar a la virtud o a la barbarie; magnificar la sensibilidad o banalizarla.

De una manera que no puede ser más desconcertante, puede hacer las dos cosas, casi en el mismo momento, en un impulso de respuesta tan complejo, tan rápido en su alternancia y tan híbrido que ninguna hermenéutica, ninguna psicología puede predecir ni calcular su fuerza.

El diferentes momentos de la vida del lector, un libro suscitará reflejos complemente diferentes. En la experiencia humana no hay fenomenología más compleja que la de los encuentros entre texto y percepción, o, como observa Dante, entre las formas del lenguaje que sobrepasan nuestro entendimiento y los órdenes de comprensión con respecto a las cuales nuestro lenguaje es insuficiente: la debilitade de lo’nteletto e la cortezza del nostro parlare.”

Los libros nos necesitan. Los logócratas, George Steiner (2003)

Maurizio Carlotti: «El laboratorio es importante, pero la sostenibilidad lo es más»

Maurizio Carlotti, Vicepresidente del grupo Antena 3, fue el encargado de inaugurar el XIII Congreso de Periodismo Digital de Huesca. En su discurso habló de los retos a los que se enfrenta la prensa escrita y de la capacidad del medio televisivo para resistir la competencia del entorno digital.

Carlotti señaló cinco claves que determinarán el futuro de la profesión. Cinco observaciones realizadas desde el prisma empresarial que enriquecen el debate sobre el futuro del negocio de la prensa impresa.

Cambios en el sector de la comunicación:

1. Semiológico: Se está produciendo una progresiva sustitución de la palabra por la imagen. La imagen es un idioma universal que no entiende de países, además, cuesta menos tiempo y esfuerzo entender la imagen que la palabra.

Nos cuesta cada vez más leer formatos largos. La prensa gratuita tenía dos ventajas: que era gratis y que realmente se leía. Su éxito reside en que gracias a su formato audiovisual y a la brevedad de sus textos, estaban adaptados a esta nueva forma de leer y aprender.

2. Aceleración de los tiempos: El ritmo nos arrastra. La velocidad de la información, facilitada por la conectividad y la movilidad de la tecnología, está cambiando el concepto de periodismo. En latín, noticia es igual a novedad, al igual que en inglés (new). Pero, ¿cuánto dura una noticia hoy en día? A veces abro el periódico del día y tengo la sensación de que estoy leyendo lo del día anterior… Estamos asistiendo a una  gran compresión temporal.

En los últimos años hemos perdido audiencia en el telediario de la noche. Me pregunto si no será que invitamos «a cenar» a alguien que ya ha cenado, que ya sabe lo que le vamos a contar. «Picotea» con nosotros, pero «no nos cena».

3. Gratuidad de la red: En la red no existe una correlación entre lo que se paga y el valor de las cosas.  Muchas veces se renuncia a reclamar el valor de lo que se ofrece, porque se puede encontrar gratis en otra parte. Para hacer periodismo de calidad se necesitan estructuras grandes, y para eso hay que exigir un precio. Faltan modelos de negocio llevados a cabo por grandes empresas y que sean rentables, recurrentes y sólidos. La publicidad ya no puede pagarlo todo.

Existe un problema de remuneración más que de legitimación de la profesión. El sector se debate entre el low cost y el top level. La calidad «autoriza» el coste elevado que se le pide al cliente. Si transformamos la noticia en commodity (mercancía), se comercializará al precio más bajo. ¿Y cuál es? Cero. ¿Y cuando no se puede competir más en el precio, qué se hace? Adulterar la materia prima. La adulteración es la falta de veracidad. Como le escuché una vez a Miguel Ángel Aguilar, «cuando hay una inundación, lo primero que falta es agua potable». El agua potable es la información veraz.

4. Fin de la intermediación: Posibilidad de una relación directa con los lectores y espectadores, desaparición de las labores de distribución y conectividad global, lo que hace que la información y el comercio circulen libremente.

5. Memoria: La memoria siempre ha sido un instrumento indispensable para el ser humano. Organizamos nuestros conocimientos en la mente, pero también en los libros y ahora en nuevos soportes que permiten acumularla masivamente. La posibilidad de cruzar «memorias» alojadas en bases de datos y emplear los resultados con fines sociales o comerciales tiene un gran potencial.

Reflexiones sobre el medio televisivo:

Carlotti aseguró que la televisión, al contrario que la prensa, «está vacunada» frente a estos grandes cambios. El medio televisivo «siempre ha sido audiovisual, siempre ha sido online –ha emitido en directo– y siempre ha sido gratis». Además, toda la interactividad que necesitan los espectadores «está en este dedo», bromeó mientras apretaba con el pulgar un mando a distancia imaginario.

El vicepresidente de Antena 3 defendió que la televisión «está menos intermediada que los periódicos», pero una parte del público no se mostró de acuerdo con esta afirmación. «Hay menos distancia entre el productor y el consumidor», alegó, «la imagen por sí misma está menos intermediada, el ojo es mejor testigo que el oído, decía Aristóteles». Carlotti continuó diciendo, para sorpresa de muchos, que si se muestra algo «es más difícil manipularlo que si se cuenta».

Más allá de este debate, habló de la necesidad de experimentar para encontrar un modelo de negocio rentable, pero con ciertos límites: «La sostenibilidad es importante. Una cosa es el ‘laboratorio’, que está bien, y otra el compromiso de todos los días». El delicado equilibrio entre innovación y supervivencia. Entre futuro y pasado (o presente).

Publicado en Madrilánea.com

La contradicción de España

La implicación de Iñaki Urdangarín en la trama de corrupción del Instituto Nóos obligó en diciembre a la Casa Real a hacer públicas sus cuentas. Un ejercicio de transparencia que le negó a los españoles durante 32 años. Con este gesto, la Corona pretendía demostrar que el Duque de Palma no había percibido “ni un euro” de la asignación real y que la institución nada tenía que ver con sus negocios privados. Días antes, Don Juan Carlos había dado un paso al frente al destacar el carácter universal e igualitario de la justicia en su discurso de Nochebuena.

Todo ello formaba parte de una estrategia tardía que la Casa del Rey ideó para que el monarca no se viese implicado en un caso que conocía, al menos, desde 2006. Aquel año, y tras estudiar la gestión de Urdangarín al frente del Instituto Nóos, la Zarzuela recomendó al Duque buscar empleo fuera de España, y empezó a reducir su presencia en los actos de representación oficiales. Para facilitar su exilio forzoso, en 2009 Don Juan Carlos pidió al presidente de Telefónica, César Alierta, que proporcionase a su yerno un puesto en el extranjero. El resultado fue un asiento como consejero de la empresa en Washington, puesto que ocupa actualmente. La monarquía movía ficha en un ajedrez que tarde o temprano le estallaría entre las manos.

Si Urdangarín resultase culpable, sería justo afirmar que la Familia Real habría cometido un delito tan punible como el del Duque de Palma. La legislación española establece dos tipos de delitos o faltas: de acción u omisión dolosa (artículo 10 del Código Penal de 1995). Mientras Urdangarín incurría en el primero, participando en la apropiación indebida de fondos públicos y beneficiándose del tráfico de influencias derivado de su posición, la Corona habría pecado de cómplice al no denunciar las actividades delictivas del esposo de la infanta Cristina. A pesar de ello, un amplio sector de la sociedad aplaude la pretendida transparencia de la Corona y proclama la elegancia con la que los borbones se han apartado de los trapos sucios del ex deportista.

En España, ese país en el que, según Don Juan Carlos, “la justicia es igual para todos”, un funcionario público que actuase del mismo modo que el monarca sería enjuiciado por encubrimiento u omisión de denuncia. En España, donde ”cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley”, el Rey y el heredero al trono están sometidos a un régimen jurídico diferente al común de los mortales. Y siempre en España, infinita y agradecidamente juancarlista desde el golpe de Estado, los ciudadanos deberían preguntarse si la justicia es, además de ciega, sorda, tonta, muda y de sangre azul.

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«La mirada más fértil es siempre la mirada del otro»

Plàcid Garcia-Planas (Sabadell, 1963) no supo qué responder cuando un hombre le preguntó en el tren si era escritor. «¿Por qué lo preguntas?», contestó. «Porque golpeas muy fuerte las teclas», replicó su compañero de viaje. Plàcid no es escritor. Tampoco un periodista al uso. Es reportero, y tiene una idea muy clara de lo que eso significa: «El reporterismo es la esencia del periodismo».

Viajó como enviado especial a la Primera Guerra del Golfo y los Balcanes cuando nadie en La Vanguardia, periódico para el que trabaja desde 1988, se ofrecía a hacerlo. «Ahora se ha convertido en un deporte de masas», apunta. En el frente se dio cuenta de que los periodistas eran poco más que turistas, lanzando flashes de actualidad que se extinguían como una bengala en el aire.

«Las buenas crónicas no son las que cuentan lo que pasa, sino las que explican lo que queda». Solo estas últimas sobreviven al paso del tiempo. Pone como ejemplo a Agustí Calvet Pascual que, bajo el seudónimo de Gaziel, firmó memorables artículos en la Primera Guerra Mundial.

La receta del reportero

La observación, el gusto por los detalles y el afán por la excelencia se dan cita en el periodismo de guerra, lo que el catalán denomina «literatura bajo presión». La habilidad para evocar sensaciones en el lector sin faltar a la realidad es como cocinar con Adrià, bromea el periodista. La clave está en descubrir sabores desconocidos combinando ingredientes cotidianos.

Hablando de placeres sensibles, Plàcid menciona que para saber reportear hay que saber hacer el amor. «El periodismo es un ‘ménage à trois’ entre el escritor, la realidad y el lector, donde las palabras siempre son las sábanas». Una aventura erótica que empieza con un flechazo, una bala de palabras que el reportero dispara hacia el público. El periodista cree que el mejor modo de seducir es hablar en primera persona. Pero el «yo», en este caso, nada tiene que ver con el egocentrismo. Garcia-Planas apuesta por la empatía con los personajes de las historias y asegura que «la mirada más fértil es siempre la mirada del otro». «Hay que verse como lo haría el otro, cambiar la perspectiva, abstraerse», puntualiza.

El periodismo tiene además la facultad, o la obligación moral, de transmitir algo más que palabras: «Somos capaces de succionar parte del alma de una persona y compartirla con el lector», comenta Plàcid describiendo un movimiento ondular con la mano. Reconoce que está obsesionado con el final de sus textos. «Es curioso porque, cuando empecé, me preocupaban los principios». Quizás sea porque los periodistas inexpertos tratan de conquistar al lector en la primera frase, mientras los curtidos se preocupan más por dejar huella.

Algunos de sus trabajos:

Manicura y talibanes, historia de un trasvesti afgano que más tarde fue asesinado.

http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2009/11/01/LVG200911010091LB.pdf

VII guerras en la memoria de La Vanguardia, serie sobre los campos de batalla en los que estuvieron los corresponsales del diario.

 http://www.quimroser.cat/noticies/lavanguardia_125.pdf

Un abrigo para Roni, un loro del zoo de Sofía que se quedó sin plumas cuando su dueño le dio un medicamento equivocado.

http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2009/01/11/LVG200901110121LB.pdf

Siete escenarios que marcaron la historia:

http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2008/04/13/LVG200804130091LB.pdf

http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2008/04/20/LVG200804200081LB.pdf

http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2008/04/27/LVG200804270081LB.pdf

http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2008/05/04/LVG200805040101LB.pdf

http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2008/05/18/LVG200805180141LB.pdf

http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2008/05/25/LVG200805250121LB.pdf

http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2008/06/08/LVG200806080101LB.pdf

Y aquí, una buena entrevista de hace un par de años:

http://www.lavanguardia.com/vida/20071213/53418185046/ahora-la-corresponsalia-de-guerra-es-un-deporte-de-masas.html

Borja Bergareche: “Wikileaks no es el principio ni el final de una era”

  • El periodista de ABC presentó el pasado martes (13 de diciembre) su primer libro, en el que analiza la difusión de miles de documentos clasificados perpetrada por la organización de Julian Assange.

La filtración de 750.000 documentos y registros secretos de Estados Unidos por parte de Wikileaks no ha marcado el inicio de una nueva etapa en el mundo de la comunicación. No obstante, tampoco es un fenómeno pasajero: la revelación de confidencias públicas ha llegado para quedarse. Así de tajante se mostró el periodista Borja Bergareche (Bilbao, 1977) en la presentación de “Wikileaks confidencial”. El corresponsal de ABC en Londres (@borjabergareche) cree que nos encontramos desde hace tiempo en “la era de lo digital al cuadrado”, en la que piratas informáticos asaltan “fortalezas de secretos” con facilidad. “Aunque Assange vaya a la cárcel y Wikileaks desaparezca, otras organizaciones similares seguirán existiendo”, apuntó Bergareche en una entrevista reciente.

El Periodismo debe abrazar las oportunidades que le brinda la tecnología, explorar nuevos formatos y narrativas, “ha llegado el fin de la supremacía de lo textual en los periódicos”, señaló. Un ejemplo de ello son las herramientas visuales e interactivas que emplearon los diarios para representar de forma accesible y atractiva las revelaciones del australiano. “Ya no basta con la palabra”, apuntó.

Borja Bergareche, Gumersindo Lafuente y Ana Pastor (Foto: Ángel de Antonio)

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Tres siglos de memoria escrita y cultural

  • La Biblioteca Nacional de España cumple 300 años. Para celebrarlo, ha organizado una muestra de 240 joyas de su archivo histórico. Estarán expuestas hasta el 15 de abril de 2012 en la sede de la BNE en el Paseo de Recoletos.

Tres siglos de vida, 250 kilómetros de estanterías, 30 millones de documentos y más de 3.000 incunables en su haber. Son los números de la Biblioteca Nacional de España (BNE), la Real Librería fundada por Felipe V el 29 de diciembre de 1711. Si un lector emplease un segundo en contemplar cada una de las piezas de su archivo, tardaría casi 12 meses en consumar la tarea. Quizás nunca terminase, puesto que acto seguido tendría que empezar a hojear los cientos de miles de documentos nuevos que ingresan en la BNE cada año.

Con motivo de su aniversario, la institución ha organizado con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E)  una exposición que recoge 240 piezas de especial interés histórico y artístico de su colección. Notas, grabados, dibujos, partituras, ediciones únicas, mapas y algunos ejemplares nunca antes expuestos. Un recorrido por la historia. La suya, y la de todo un país.

El valor del conjunto es “incalculable”, explica el comisario de la muestra, José Manuel Lucía, catedrático de Filología Románica en la Universidad Complutense de Madrid. “Se trata de nuestra memoria escrita y cultural”, subraya después de pasar año y medio seleccionando las perlas de la exposición. Incalculable o no, la Biblioteca invirtió en 2010 más de un millón de euros en la compra de fondos modernos y antiguos.

La muestra se mueve entre el culto a las letras y las ciencias y el reconocimiento al trabajo de los profesionales encargados de la conservación, catalogación y digitalización del archivo. Para muestra un botón: el Cantar de mio Cid, que no será expuesto, se preserva en una cámara acorazada, y otros miles de documentos permanecen guardados a una temperatura constante de 20 grados centígrados y un nivel de humedad del 50% (condiciones idóneas para evitar que ardan).

El visitante también podrá recorrer la historia de la institución desde 1711 hasta la actualidad. Descubrirá, por ejemplo, que fue declarada Biblioteca Nacional en 1836, que hasta esa fecha recibía el nombre de Real Librería y que fue la primera colección de carácter público y voluntad independiente del imperio.

Los tesoros de la BNE

Biblioteca Nacional de España: 300 años haciendo historia es el título de la cita que acogerá la sede de Recoletos hasta el próximo mes de abril. Bajo esta premisa, se exhiben obras como:

Los Caprichos de Goya, una colección de 80 estampas moralizantes con comentarios irónicos del autor (pincha aquí para verlos todos o descargarte el pdf), y la litografía Plaza partida;

. dibujos de Velázquez, Murillo y Fortuny;

. un códice del siglo XIV de la Divina Commedia de Dante Alighieri;

. uno de los pocos ejemplares (25) que quedan del Beato de Liébana (puedes verlo página por página aquí);

. el libro de oraciones o Breviario de Isabel la Católica (si quieres rezar como la reina de Castilla, pincha aquí);

. varios tomos del siglo XV que recogen la obra del matemático Ptolomeo;

. la partitura manuscrita de la zarzuela La verbena de la paloma, de Tomás Bretón (aquí podrás escuchar un fragmento);

. la edición príncipe de El Quijote (puedes ver el facsímil digitalizado justo aquí);

. el Diario en sonetos del destierro de Unamuno y un ejemplar de El Aleph, de Borges, dedicado por él mismo.

La pieza preferida del comisario es un papel autografiado y unos sonetos escritos por Miguel Hernández en la cárcel poco antes de morir (1942). Al parecer, el poeta se refugió en un lápiz y un pedazo de papel higiénico para no morir de pena, o de locura.

Mi recomendación personal son los Códices Madrid I y II de Leonardo Da Vinci, recientemente restaurados por la BNE (la encuadernación ocultaba fragmentos de páginas y no permitía abrir y digitalizar bien el tomo).

Más información:

Biblioteca Digital Hispánica (BDH) es un recurso en línea de la Biblioteca Nacional, que proporciona acceso libre y gratuito a miles de documentos digitalizados. Si quieres ver las obras, grabados y códices anteriores, búscalos aquí y podrás verlos al completo o descargarlos en jpg (¡viva la tecnología y la cultura libre!).

Web del tricentenario

Folleto de la exposición en pdf

Noticia de RTVE

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